LA REPOBLACIÓN DE ALTURA (1372).

28.08.2017 20:25

                

                La repoblación o reorganización del territorio acompañó y siguió a la conquista de las tierras valencianas por Jaime I, y una nueva fase repobladora tuvo lugar en el reino de Valencia a raíz de la expulsión de los moriscos. Entre ambos movimientos colonizadores, tuvieron lugar operaciones repobladoras más puntuales, como la de Altura en 1372.

                En 1276 los musulmanes del entonces lugar de Altura recibieron la protección expresa del rey de Aragón, enfrentado a la insurrección de varias comunidades mudéjares del reino. Durante la guerra entre Aragón y Castilla que conocemos como la de los Dos Pedros, los musulmanes de Altura se pusieron al lado de Pedro I de Castilla junto con otros de la zona. Enfrentado Aragón a una situación militar delicada, se mostró conciliador con aquéllos en 1365.

                No obstante, los mudéjares terminaron yéndose de Altura y se consolidó un núcleo de pobladores cristianos, cada vez más organizado y que llegó a pagar al señor don Pedro de Jérica hasta 500 sueldos de pecha. Quisieron aprovechar la oportunidad histórica, y el 23 de enero de 1372 eligieron como procuradores a García de Alentorn y Domingo Crespí para negociar con los señores las mejores condiciones de vecindad.

                Don Pedro de Jérica había fallecido, y su viuda doña Bonaventura de Arbórea, tutora de su hija Juana, y su otra hija Beatriz se encararon con sus peticiones a través de sus procuradores Ramón de Castellsent y Guillermo Venrell respectivamente. A 11 de agosto de 1372 se concedió desde Valencia la nueva carta puebla.

                En cierta medida, se intentó legitimar una situación creada. Los hombres buenos, el consejo y la universidad de Altura pudieron elegir anualmente su justicia, jurados, consejeros, almotacén y guardianes, aunque se acogieron al fuero de Aragón.

                Los vecinos de este municipio podían gozar de sus heredades y de las riquezas forestales y de todo tipo de los términos de Altura. Tenían la capacidad de vender sus bienes a cristianos y musulmanes que vivieran en el lugar y tenían vedado hacerlo a eclesiásticos para evitar el señorío las exenciones fiscales.

                A cambio de tales concesiones, el señorío exigía que los pobladores deberían pagar la pecha anual de 4.000 sueldos valencianos, en los plazos de agosto y enero. Tendrían también el deber de trasladar trigo al monasterio de la Zaidía o bien pagar al señorío 130 sueldos, además de acatar las regalías señoriales y la convocatoria de hueste y cabalgada.

                La concesión de la carta fue aprovechada igualmente para imponer el pago en el inmediato mes de septiembre de 14.000 sueldos al caballero valenciano Ramón Costa para redimir un censal sobre Chelva, bajo pena de sanción de 15.000 sueldos. La repoblación de Altura no fue un camino de rosas para sus vecinos de 1372 ni un gesto de generosidad señorial.